jueves, 12 de febrero de 2015

Abraham Martínez Villegas: "la pintura es una forma de entender el mundo"



Abraham Martínez Villegas es un artista de 26 años de León, Guanajuato. Sus obras son un ejemplo de constancia y perfección de la técnica a través de la practica y el trabajo arduo. Sus pinturas combinan el realismo con lo fantástico adentrándonos a un mundo que abre posibilidades infinitas de significados.

Abraham es licenciado en Artes Plástica por la Universidad de Guanajuato y actualmente estudia la licenciatura en Filosofía en el Centro de Estudios Filosóficos Santo Tomás de Aquino. Desde el 2006 a la fecha ha participado en más de 30 exposiciones colectivas en ciudades como Distrito Federal, Guadalajara, Aguascalientes, León, Guanajuato, Irapuato, Durango y San Luis Potosí. Ha sido ganador del XVII concurso estatal de cartel de la FeNaL 2009 y en el certamen nacional Arte40 en el año 2013 en la categoría "Guanajuato es arte".

En sus obras persiste un gran interés por explorar la divergencias de la condición humana que se reflejan en los ideales y en los productos sociales, por esa razón, el estudio de la filosofía ha sido indispensable para su proceso creativo.

En esta breve entrevista Abraham nos habla de la forma de crear y concebir su obra, la cual, se basa en dos soportes: la pintura y el arte objeto. De igual forma, nos platica sobre sus intereses, influencias y reflexiones que lo llevan a pintar y a crear universos oníricos y tangibles a la vez.




Rizoma Agencia Cultural: ¿Cómo te acercaste al arte?

Abraham Martínez Villegas: Desde chico he tenido el hábito de crear, los libros ilustrados me llamaban mucho la atención y desde entonces empecé a dibujar todo lo que pude. Después, a la hora de escoger una carrera no sabía si el arte sería una opción viable. Hasta que un día hablando con una tía (que por cierto estudió filosofía) reconsideré estudiar la carrera de artes, y bueno aquí he seguido. 


RAC: ¿Con qué disciplina te sientes más cómodo al crear (foto, pintura, escultura, instalación) y por qué?  

AMV: Desde que descubrí la pintura, ésta ha sido mi pasión, aunque también hago arte objeto. De cualquier forma, creo que la pintura es un reto en el arte contemporáneo, por ser una disciplina que se piensa anticuada. Sin embargo, muchos sentimos esa necesidad de pintar. Me parece que entre la pintura y su creador hay una conexión muy íntima que se establece por la representación mental y la factura del cuadro. La pintura no es un ejercicio mimético sino una forma de entender el mundo (interno y externo).


RAC: ¿Cuáles son tus principales influencias a la hora de crear?

AMV: Lo que leo, lo que escucho, lo que veo. Me han dicho que mi pintura es surrealista y en cierta medida este estilo me nutrió en un inicio pero yo no pinto de sueños. En vez de eso, me agrada crear imágenes sobre las ideas y los conceptos que operan el mundo humano. Me parece que siempre reflejo mi lado pesimista, por ello me gustan obras como las de Damien Hirst, Goya, Hopper, Francis Bacon. Además de las ideas de Schopenhauer.


RAC: A tu punto de vista, ¿cuáles crees que son los beneficios y también las dificultades con las que se enfrenta un artista joven hoy en día?

AMV: Ser artista no significa estudiar artes, ante todo me parece que es un compromiso con lo que se produce y lo que se transmite. Me parece que el arte es un ejercicio especial de la comunicación con el que haces partícipe al otro de una forma de ver la vida. Creo que actualmente esto ha sido puesto en segundo plano y el artista se limita a entrar al elitista sistema cultural. Este hecho ha sido un conflicto entre lo que se crea y lo que se necesita hacer para lograr entrar al "círculo de la cultura". Pero tampoco se puede ser tan idealista, por lo que me parece que encontrar el equilibrio entre el sistema y lo que uno quiere comunicar, es el principal reto para cualquier artista (emergentes o consolidados). 


RAC:¿De qué manera mezclas la teoría filosófica con tu creación artística?

AMV: En realidad me parece que no hay tanta diferencia entre estas disciplinas porque ambas se nutren de las ideas. La diferencia es lo que se utiliza para expresarlas.


RAC: ¿En qué proyectos estás trabajando ahora?

AMV: Sigo pintando, ahora estoy trabajando en formatos más grandes y también estoy retomando el dibujo y el collage con objetos. 


RAC: ¿Podrías recomendar la obra de un artista y un libro para los lectores de la entrevista?

AMV: Les recomiendo la obra de Walton Ford porque me parece un híbrido entre las viejas técnicas en una ideología contemporánea. Libros, a propósito del arte y filosofía, les recomiendo la novela de “Nada” de Janne Teller.







Rizoma cumple cuatro años y busca crecer

Por Xosué Martínez   27/01/15
 
La Agencia Cultural Rizoma festejó el lunes 26 de enero su cuarto aniversario. Con conciencia plena de los logros alcanzados, esta agencia  busca darle continuidad a sus proyectos, y buscar nuevos retos. La celebración se realizó en la tienda La Higuera, donde una veintena de asistentes integraron una ‘Lectura rizomática’.

Rizoma está de fiesta y celebró su cuarto aniversario como sólo ellos saben hacerlo. A través de la ‘Lectura rizomática’ realizó la adaptación de un ejercicio realizado en Rusia, donde se organizó una lectura en conjunto. Para esta ocasión se les pidió a los asistentes que leyeran un fragmento de Rizoma de Gilles Deleuze y Félix Guattari“tomamos esta lectura porque es uno de nuestros textos base. Aquí cada quien va leyendo un fragmento del libro, estamos grabando todas las lecturas y al final vamos a subir toda la secuencia a las redes”, señaló Palmira Páramo, y complementa que el festejo no se queda ahí: “Comenzamos a leer también Estas ruinas que ves deIbargüengoitia, del cual esta sesión sólo será el arranque, porque pretendemos invitar a las personas que están en las redes a que se sumen, se graben continuando la lectura y que nos la compartan”.
Las líneas de acción de la agencia se han concentrado en el acercamiento entre los principales actores del arte: “Por un lado buscamos dar un espacio para artistas, escritores y creadores emergentes y darles voz a personas que están produciendo; y  también generar espacios en los que haya una convergencia entre los creadores y el público”.
“Aquí hemos utilizado todo lo que nos unía, desde lo más próximo a lo más lejano”, es una de las frases con las que arranca el libro de Deleuze y Rizoma se lo ha tomado muy enserio. Está conformado por dos egresados de Cultura y Arte de la Universidad de Guanajuato; Ángel Flores y Palmira Páramo;  y Paulina MendozaLicenciada en Letras Españolas. “A partir de estas áreas que nos hemos manejado principalmente por la literatura y las artes visuales”.
Uno de los proyectos que les ha dado mayor proyección es el denominado ‘Voces en el primer Vagón’; que expuso en las estaciones del SIT, una serie de poemas y textos hechos por mujeres que abundan en el tema de las fronteras. En 2014 la agencia se hizo de una de las Becas ICL para hacer una compilación editorial de este ejercicio. El libro presentado en la XXV FeNaL ha recorrido otras ciudades y ferias como la FIL de Guadalajara y este año visitará la de Minería.
A cuatro años de su formación, la gestora cultural tiene el panorama muy claro sobre la situación de su proyecto: “Lo que queremos dejar bien en claro es que continuamos haciendo proyectos, y que seguiremos creciendo. No es solamente cumplir y mantenernos, sino que cumplir años implica crecer”.
La agencia mira el festejo como una oportunidad de llegar a más personas, finaliza Páramo“Tenemos en mente varios proyectos, como nuestra nueva participación en la FeNaL, un stand de venta de libros, ahora con nuevas editoriales, y apenas vamos a comenzar un proyecto en Zacatecas, del cual ya estaremos dando detalles”.

lunes, 22 de diciembre de 2014

El tránsito es también desasosiego. Voces del primer vagón

El tránsito es también desasosiego. Militar por las calles el anonimato, enfundar los pensamientos mientras a nuestro lado pasan rostros de distintos calibres, ensimismados, sonrientes, con muecas indescifrables, con arrugas que la memoria ha aprendido a delinear.
Y no hay nada más efímero que las voces del primer vagón que pasa. Voces audibles por unos instantes, como la voz que podemos proyectar en nuestro cerebro cuando leemos para nosotros mismos o hablamos sin dejar que lo pronunciado traspase el cráneo.
Lo primordial es que son voces femeninas, que aunque resuenen sólo para nosotros siguen conservando su timbre original.
Si estas voces esperaban a aquellos que se reunían en el letargo de la espera, si invitaban al vuelo a ser descifradas, si exigían en todo caso ser visibles por unos momentos… son voces que remarcan sus límites para que el otro consienta su propia individualidad.
Entre vagón y vagón: el espacio vacío. Entre un rostro y otro rostro. Entre una estación y otra. Como las estrellas, estamos articulados de ausencias que terminan por destacar la iluminación de las presencias. Como una hoja en blanco con caracteres manuscritos.
Hace una semana que empecé a escuchar las voces imaginadas de estas mujeres. Me han acompañado como un rumor que persiste, entre los pasos de la gente, los libros que he hojeado, los silencios que suelen acompañarnos incluso entre el ruido.
“Ella llegó al sitio indicado, esa frontera que alguna vez estuvo a punto de cruzar…”, dice Alma N. Mendoza. Y podría imaginarme ese primer momento en que alguien, un o una desconocida, al bajar del vagón, o antes de subir a él, se encuentra en las coordenadas justas del tiempo y el espacio para que esta frase le retumbe en el cerebro.
Ya coleccionadas en este libro, las palabras de estas mujeres se resignifican. El barullo de las orugas en León cede el paso a su fijación en la textura de estas páginas. Cada página, cada numeración, cada foto o ilustración, cada nombre, una frontera. Pero fronteras unidas por una conexión férrea.
“Voces del primer vagón” integra múltiples lecturas. La del coro de voces que la escritura evoca, ya sea escritura con luz o con sombras, con imágenes explícitas o con tipografías. Un coro donde predomina la melodía sobre la armonía. La lectura de cada autora, enmarcada por el bello prólogo de Brenda Lozano que nos descubre cómo la escritura de la mujer emerge por algunos instantes sobre la arena para desperdigarse sin sosiego.
Este libro puede recorrerse como si uno estuviera ciego y fuera capaz de escuchar con los dedos. Predomina el anonimato, la invisibilidad. “Cuando camino no presto atención al paisaje, soy invisible y nadie puede percibir que estoy aquí”, se oye decir a una autora cuyo nombre se me escapa entre otros nombres.
La escritura parece tener una ventaja, al menos: la de hablar a todos al hablar a cada uno. Ser invisible entre la muchedumbre que emerge de los vagones. La escritura es una oruga que nunca termina por romper la telaraña que le da asilo.
El hombre es aquí apenas una presencia que se vuelve ave, que calla como calló Io al ser transformada en una vaca blanca, tal y como nos contó Brenda Lozano en el prólogo. Pero el hombre no es la más bella de las vacas, sino un ser oscuro que termina graznando y debe abandonar el lugar que le tenía sitiado. No termina por configurarse. Es un ser fantástico, una evocación, o no es nada.
Estas voces que escuchamos y resuenan una y otra vez en nuestras cabezas terminan por transgredir las fronteras de su individualidad para mostrarse como un solo tren que avanza para replegarse en lo profundo de los túneles.
“Siempre creí que cruzar la / línea sería perfecto, pero / al dar la vuelta a la esquina / todo desapareció”, oigo decir a Loulou de la Parra. O a Rocío Cerón: “La mujer cabal no dista del enloquecido”. O a Amaranta Caballero: “¿Cuánto cuesta vivir en ningún lugar?”.
La invisibilidad de la que hablaba Alejandría Velasco –ya recuerdo– cede lugar a lo vivible en una escritura que nos cuestiona desde lo más particular de nuestra existencia hasta aquello que nos une entre géneros, historias, las nervaduras de una realidad que en el vaivén de las vías nunca termina por definirse.
Somos individuos en la medida que aceptamos nuestros límites. Como las ciudades y los países. Como los géneros y las edades, o los individuos. Pero las fronteras, como la piel que nos envuelve, permiten el placer de tocar al otro.
Ya dice en estos tiempos aciagos Alma Karla Sandoval: “Este país era un desasosiego controlado. El olvido era suficiente para reunir la vida al centro de la mesa y compartir el pan de la memoria. Ahora esta nación es una llaga”.
Las heridas que nos separan unos de otros, esos espacios vacíos entre el coro del desasosiego, también nos unen, nos identifican. Nos permiten vagar de página en página como si las fronteras fueran puentes a punto de ser dinamitados.
Felicidades por este bello –incluso en la tragedia– coro de voces, colores e imágenes.


Carlos Vicente Castro



martes, 7 de octubre de 2014

Elvis en la Lata de Conservas

Por: Luis Fernando Alcantar Romero

“Sin comienzo / sin final / sin dirección / sin duración
- el vídeo como una mente” Bill Viola


Encuentro audiovisual de posturas estéticas distintas: encuadre y montaje. Uno enfatiza la actuación, el otro, lo técnico mediante la yuxtaposición de imágenes.

El viernes 26 de septiembre, se presentó el "Ciclo Elvis" en Lata de Conservas, un espacio para la exhibición y experimentación audiovisual de la Escuela de Artes Plásticas Antonio Segoviano (ESAP), en la planta alta de la Excárcel Municipal, localizada en Justo Sierra, esquina con Belisario Domínguez.
No fue una proyección con la figura del "Rey" Elvis como protagonista, mas bien fue una propuesta de Juan Antonio Tun Naal, artista visual con Maestría en la UNAM, actual docente de la ESAP.

"A través un acto chamánico el espectador es poseído por Elvis, convirtiéndose así, en un espectador crítico de las dos posturas político-estéticas de la Guerra Fría".

Dos pantallas: a la izquierda, "October" (Unión Soviética), película de 1928,  y "El Acorazado Potemkin" (1925), dirigidas por Serguéi Eisenstein.
A la derecha, "El nacimiento de una nación", dirigida por D.W. Griffith. Un cuadro al centro muestra "Kiss" (1966), de Andy Warhol.

El ejercicio de un diálogo de mundos discrepantes. Situar espacios opuestos  que comparten y conforman una historia de lucha: la humanidad, el poder, y también otros accidentes sociales y conflictos, mientras que con la imagen central se buscaba como una “reconciliación erótica”, “una unión”, mencionó el creador.
Porque además de lo que aportan estas películas por separado, verlas en conjunto, es un ejercicio preciso de comunicación y pensamiento. Que, sin duda, puede detonar una serie de reflexiones sobre quienes se ven expuestos a esto.

Además, de ser una interesante propuesta artística: la mezcla de mosaicos (collage) en un lienzo que muestra un mural expresivo, colorido en percepciones y sensaciones.
Una especie de cerebro visual con  hemisferios que plantean mensajes y que a la vez, son un mensaje en sí: fragmentos del caos, el desenfreno y la violencia, por mencionar algunas cosas, de habitar una realidad como ésta. Pues, a veces, pareciera que el pasado es una versión con algunas variantes de lo que conocemos como "presente".





















La propuesta realizada por el artista hacía referencia a la manera en que Elvis veía la t.v., varias pantallas simultáneamente.
El espacio implementado para “Lata de conservas” pretende ser un estudio en el que sea posible la experimentación en la combinación de elementos audiovisuales, así como un espacio de exhibición donde sea posible el acceso a materiales que no suelen ser comercializados.
La lata de conservas en este caso no funge únicamente para una conservación, sino que se busca la apertura de latas para la preparación de un nuevo guiso.

Lata de conservas es un espacio creado con la comunidad estudiantil y de docencia de la Escuela de Artes Plásticas Antonio Segoviano, pero en la que es posible también el intercambio y diálogo con agentes externos; donde se puede generar, intercambiar y/o presentar creaciones e ideas que conciernen a lo visual y auditivo.

lunes, 21 de julio de 2014

Libro: "Voces del primer vagón"


"Voces del primer vagón" es la segunda publicación editorial de Rizoma Agencia Cultural.
Aquí dejamos un enlace de algunos medios en los que se publicaron noticias sobre nuestro libro:

La escritora argentina Marina Porcelli habla sobre "Voces del primer vagón"
http://issuu.com/revistaculturalalternativas/docs/revista_cultural_alternativas_49_ju

Rizoma en la FeNaL 2014


Distribución editorial

Desde la fecha de su inicio, enero 2011, Rizoma Agencia Cultural ha sido el vínculo entre editoriales independientes y sus lectores, por lo que se ha encargado de distribuir libros principalmente de literatura y arte contemporáneo.
En este 2014, Rizoma estuvo trabajando en la Feria Nacional del Libro de León, acercando a editoriales como La Tumbona, Alias, Pet Rat, Yin Yang Club a un público diverso interesado en nuevas opciones, por lo que también pudieron encontrar  productos de diseñadores independientes.